Paro General, se puede descontar el día no trabajado? Destacado

“Según el Art. 14 bis de nuestra Constitución Nacional el derecho de huelga es una garantía para todos los trabajadores de la Nación .

Con respecto a los salarios de los días de huelga , la Corte Suprema de la Nación hasta hoy ha receptado el principio de que “no hay salario sin trabajo” (conf. CS, Fallos 256:307), por lo que el empleador debe respetar el derecho de huelga , pero no financiarlo . En la práctica, ningún trabajador podrá ser despedido ni apercibido por su ausencia convocada por su agrupación gremial , aunque la empresa sí puede reservarse el derecho de descontar los días y volvemos entonces a que las negociaciones colectivas sindicales resultarán fundamentales en el caso concreto. Otra situación se vive en las relaciones cotidianas laborales individuales , donde haya incumplimientos del empleador tanto de condiciones o de salarios y no hay representación gremial o el gremio no ha tomado medidas colectivas. Estos conflictos, sólo pueden dirimirse en forma privada en reclamos efectuados obligatoriamente ante el Ministerio de Trabajo (SECLO) con asistencia letrada en la Capital Federal y sin patrocinio y en forma optativa ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires en sus delegaciones territoriales. Quien haga así un “paro” individual, no sólo no cobrará salarios por los días de huelga, sino que se enfrenta a sanciones disciplinarias que podrían desembarcar en un despido con causa.

Por su parte, los paros generales combinan ambos escenarios. Por un lado, aquellos trabajadores nucleados en los sindicatos convocantes pueden faltar a sus trabajos sometiéndose entonces a las negociaciones que encabecen los gremios con el Ministerio de Trabajo y siempre a riesgo de que le sean descontados los jornales , lo que en la práctica no suele suceder aunque sí suelen perderse los premios de puntualidad y asistencia que ofrecen algunas empresas y que no sólo en caso de huelga, sino en ningún caso justifican las inasistencias y de allí su razón de ser y su rigurosidad en la interpretación, son premios para fomentar el cumplimiento “perfecto”.

El resto de los trabajadores en efecto, tienen la obligación de concurrir a sus trabajos salvo que la empresa no disponga lo contrario La inasistencia por imposibilidad de viajar por ejemplo, debe demostrarla el trabajador como una causa de fuerza mayor para que su ausencia quede justificada y no dé lugar a sanciones . Lo mismo ocurre con los premios de puntualidad y asistencia aunque como vimos, éstos suelen ser los más difíciles de revertir atento su naturaleza. En este escenario, ante un hecho de público y notorio conocimiento como es la convocatoria a un paro general, la empresa puede adoptar la posición de pasar presente y de no efectuar ningún descuento aún cuando el trabajador haya llegado tarde y retirado más temprano, lo cual generalmente comunica al día siguiente, para alentar a los trabajadores a hacer el esfuerzo de llegar al lugar de trabajo. Otra hipótesis es que el trabajador pida un vale para viajar en taxi o remís , está claro que es la empresa la que, comprobada la ausencia de servicios de transporte, es quien tiene que poner a disposición del trabajador medios alternativos de llegar, si no le da la facultad de ausentarse o retirarse antes ese día.

Para resumir, el derecho de huelga es indiscutible , pero los trabajadores técnicamente no podrían cobrar los días que no trabajan o percibir sus premios de puntualidad o asistencia cuando no han sido materialmente ni puntuales ni presentes , lo cual en la práctica no suele ser tan estricto y en última instancia depende: del criterio de las partes, de la noticia del acatamiento en los medios de transporte y, en general, lleva a que la empresa evalúe en los días posteriores cada caso particular y si estuvieron dados o no los extremos de la “fuerza mayor” que exoneren de responsabilidad al trabajador y mantengan su derecho a cobrar el salario y los premios aunque no haya podido concurrir a trabajar .

La realidad es que si aún después de todo lo que hemos visto, existieran divergencias, sólo podrán dirimirse en los tribunales para que un juez analizando las circunstancias particulares del convenio colectivo, la falta de medios de transporte, el acatamiento general y la actitud del trabajador y de la empresa, determine quién tiene razón.

Por último, el trabajador  que va a realizar sus tareas habituales pese a la convocatoria al paro , tiene un derecho también constitucional , que es el de poder trabajar ; y no puede ser cercenado ni afectado. La empresa tiene la responsabilidad por la salud y la integridad de sus dependientes mientras esté en la empresa y en el viaje ida y vuelta a su casa y por su parte, las  frecuentes extorsiones o ´apretadas´ sindicales , deben ser consideradas delitos , sin mayores cuestionamientos y habilitan la intervención de la fuerza policial en custodia de los trabajadores ”.

* El doctor Augusto César Benevento es Managing Partner del Estudio Benevento y Asociados.

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