Sólo tienes 6 segundos: cómo funciona la mente de un seleccionador de personal

  • 13 May 2014
  • http://www.elconfidencial.com/
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Si a algunos se les apareciese el genio de la lámpara mágica y les concediese un deseo, tan sólo uno, muchos pedirían poder meterse por unos instantes en la cabeza de un encargado de recursos humanos.

Para comprender de una vez por todas cuáles son los motivos que los llevan a elegir entre un candidato u otro. Los caminos de los procesos de selección son inescrutables.

Tan complejo (o irracional) es el proceso lógico seguido por muchos de estos seleccionadores que raramente ellos mismos pueden describir de manera acertada qué es lo que les ha hecho seleccionar a esa persona y no a otra. Probablemente, siempre aducirán que el criterio a seguir se ha basado en las cualidades del entrevistado, su currículo y su experiencia laboral y evitará reconocer de manera explícita que otras circunstancias menores como la presentación formal del texto o la simpatía que se ha granjeado el candidato a sus ojos también han influido en la decisión.

Con el objetivo de averiguar cuáles son las peculiaridades del texto que más llama la atención de los seleccionadores, la red social de búsqueda de trabajoThe Ladders ha realizado un estudio en el que ha seguido la mirada de los seleccionadores de personal a la hora de examinar un currículo. Y han llegado a una conclusión que hará tirarse de los pelos a aquellos que invierten horas y horas en añadir texto a su currículo: raramente dedican más de seis segundos a cada documento. Pasado ese tiempo, se han formado una opinión bastante inamovible sobre el destino de sus candidatos.

Las claves para llamar la atención

La herramienta empleada por el grupo de investigadores ha sido la del seguimiento visual, que permite analizar la mirada de los profesionales y averiguar cuáles son los puntos de la hoja o la pantalla en los que más se detiene. Para ello, siguieron a 30 encargados de recursos humanos durante 10 semanas y se dieron cuenta de que estos suelen seguir un patrón determinado y repetitivo a la hora de examinar un currículo.

La imagen muestra cómo el currículo de la izquierda, más abigarrado, no consigue captar la atención del seleccionador de la manera en el que el de la derecha, más claro, sí lo hace. (The Ladders)

Por esa razón, resulta decisivo organizar la información de manera que esta se encuentre donde los seleccionadores piensan que la van a encontrar; una disposición original de la página puede distinguirnos, pero probablemente haga que el seleccionador nos descarte rápidamente. El estudio señala que cuando un currículo no está organizado de manera clara, la atención de los reclutadores se pierde, lo que les exige un esfuerzo mental mucho mayor, algo que juega en nuestra contra.

Como ha demostrado la investigación, lo más importante para un seleccionador es que el currículo sea “fácil de leer”: los currículos revisados profesionalmente obtenían una nota de 6,2 frente a aquellos realizados de manera espontánea, con un 3.9. Por eso resulta de vital importancia conocer los mecanismos de elaboración de un currículo para no fracasar en lo aparentemente superficial, pero a la larga, crucial.

El dato deseado

¿Qué es lo que busca un seleccionador de personal cuando tiene prisa y un currículo cae en sus manos? En primer lugar, el nombre del candidato. También, el cargo actual y la compañía para la que se trabaja; la fecha en la que se ha comenzado a colaborar en la empresa actual; los antiguos trabajos y la fecha de ingreso y salida; y, por último, la formación académica. Los profesionales dedicaban un 80% de su tiempo de observación a dicha información, y un 20% para lo restante.

Más allá de eso, los seleccionadores buscaban poco más que las palabras clave relacionadas con el puesto al que aspiraba el candidato. El estudio señala que es poco aconsejable realizar resúmenes de nuestra actividad previa en forma de texto corrido, puesto que ello sólo contribuía a saturar de información la hoja, pero no ayudaba al seleccionador a complementar la información, puesto que estos siguen patrones visuales en los que la organización esquemática adquiere una mayor relevancia.

Otro hallazgo del estudio es el hecho de que los encargados de selección de personal pasan el 18% de su tiempo mirando la fotografía del candidato. Ello, recuerdan, no es favorecedor, sino que distrae de otros aspectos más importantes como la experiencia o la formación académica.

Una buena forma para llegar al fondo de la cuestión

Entre los consejos que la investigación señala que pueden mejorar nuestras posibilidades de ser contratados también se encuentra mejorar el diseño, para que resulte más claro, y jerarquizar bien las partes del documento, así como limitar la información visual con el objetivo de que esta no interfiera en esos seis segundos que van a dedicar a lo que tenemos que ofrecer.

Lo importante, debemos recordar, es aminorar la carga cognitiva que siente el seleccionador al examinar un texto. Cuanto mayor sea, más ganas tendrá de dejarlo de lado, y cuanto más ágil sea su lectura, más fácil tendrá encontrar lo que necesita. Que es, al fin y al cabo, lo que marca la diferencia en todo proceso de selección.

 

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