Creamos lo que creemos.

No hay nada imposible aunque vivamos tiempos convulsos. Imposible es una palabra que la mayoría de las ocasiones viene de tu papel de víctima. Alguien domina con fuerza en tu interior y tú lo vomitas.

De antemano te digo que es muy normal decirlo e incluso sentirlo tal y como están las cosas, la clave está en cuanto tiempo lo dejas dentro de ti sin cambio de actitud. El inmovilismo y la ambigüedad, grandes amigos.

No cabe duda de que el papel de víctima es sumamente agradecido porque te exime de toda responsabilidad. Soy muy critico con esta actitud porque ni genera conocimiento sobre la experiencia ni capacita para afrontar soluciones en el próximo problema.

La cuestión a reflexionar es hasta qué punto eres responsable de las cosas que te suceden y más concretamente ¿Cuál es tu responsabilidad contigo frente a lo que es posible en tu vida? ¿Y con los demás?. En esto hay dos actitudes: la queja o la actitud responsable.

Muchas cosas han cambiado respecto a la actitud del sillón bol idealista. Ahora veo actitudes que empujan hacia la acción aunque exija más esfuerzos. Estas ante la oportunidad de ser protagonista de tu vida, no de víctima ante la continua sucesión de tortas que han venido y están por venir. Prefiero siempre un nanopaso al maestro de la manipulación llamado víctima.

Lo mejor es que estés inspirado haciendo lo que te gusta, por pequeño que sea. ¿Cómo?. Conecta con tus sueños, con los retos más difíciles como si todo fuera posible. ¿Puedes imaginarlo?. ¿Sí?, ¡entonces puedes hacerlo!. Veras, superarse a sí mismo es tirar de perseverancia, determinación y coraje para al final entender que ese es el camino de la vida, pasar por las ascuas del fuego aunque sin quemarse.

Aprende a decir interiormente que todo es posible desde la mejor energía y aprende a pedir ayuda cuando tengas la necesidad ¿Sino cómo van a saber los demás que estás en situación limite?. Ayudar es entender las reglas maestras de la vida incluidas las de fracasar en la falta de precisión de lo que es y no es ayuda.

En resumen, lo que te propongo es que no esperes soluciones desde fuera, sé que el mundo está revuelto y lo fácil es salir con tu personajillo a manipular. Mejor trata de comprenderte tú a través de tu propio instrumento (cuerpo, pensamiento, emoción y espíritu) y todo lo que sea sagrado para ti.

¿Imposible?. Todo es posible si está en tu corazón.