Los detalles, gestos, modales y cortesías hablan de nosotros, de cómo cuidamos a la gente que nos rodea y los mensajes que damos a través de ellos.
Ud. debe tener muchos ejemplos cotidianos y organizacionales que están viniendo a su memoria, sobre pequeñas cosas que sin darse cuenta han generado grandes dolores de cabeza.

Las personas que no cuidan los detalles pueden dejar una huella difícil de olvidar en una relación. Promesas no cumplidas, la no devolución de llamadas o mails, saludos no correspondidos, indiferencia en momentos importantes de la vida, como fallecimientos, nacimientos., etc….

¿Acaso no le ha pasado que cuando ha recibido llamadas en las ocasiones antes mencionadas le han generado satisfacción, alegría, o consuelo?
Muchas veces buscamos grandes fórmulas o herramientas de liderazgo o motivación sin darnos cuenta que a menudo las cosas más efectivas son aquellas que van directo al corazón.

En línea con esto, vale recordar la investigación de la consultora Gallup a 400 organizaciones y más de 80 mil empleados acerca de cómo hacen los mejores managers para captar, conservar y encontrar a los empleados más talentosos. No me extenderé en esta encuesta, solo expondré algunas de las respuestas más enfáticas de empleados que consideran a sus managers como excelentes:

He recibido en los últimos siete días algún reconocimiento o felicitación por hacer un buen trabajo.
A mi supervisor le importo como ser humano.
Mis opiniones son tomadas en cuenta.
Mi supervisor se preocupa por mi desarrollo profesional y humano

Si lo que más le importa a los empleados son algunas de estas cosas, con pequeños gestos de reconocimiento y de generosidad logramos mucho más de lo que podremos hacer con las grandes políticas corporativas.
La mayoría de los empleados cambian de empresa o de puesto por la relación que tienen con su jefe y no por estar disconforme con la empresa.

En su libro “The Little Big Things: 163 Ways to Pursue Excellence”, Tom Peters propone una lista, que se puede aprender, practicar y evaluar en línea con lo que he desarrollado hasta aquí.

Mantenerse siempre en contacto.

Invertir en las relaciones, “hacer amigos”.

Escuchar, “la principal venta sustentable”, esta regla es la más importante para Tom Peters.

Preguntar, léase, involucrar, inspirar, consultar, reaccionar.

Agradecer: apreciar, reconocer.

Hacer networking, tejer redes, más reales que virtuales.

Pedir disculpas, “de manera inequívoca, y corregirse” nunca es demasiado.

Ser considerado, la amabilidad es gratis y “estratégica”

Como pueden observar, son propuestas simples, y concretas, pero muchas de ellas no se practican en los lugares de trabajo.
El consumismo, la celeridad y la velocidad en el mundo de los negocios, pueden hacer pensar a muchos ejecutivos que estos consejos son una pérdida de tiempo y están pasados de moda.

El stress, la búsqueda de resultados, y la enorme presión por marcar diferencias en el benchmarket, ponen a los ejecutivos en foco de conseguir mejores ingresos con la menor inversión de tiempo en los temas soft.
Les pedimos que aporten ejemplos de su vida laboral como lograron esa diferencia que marca la excelencia.

(Fuente: “Las pequeñas grandes cosas que un ejecutivo debe tener en cuenta para conseguir la excelencia” de Tom Peters )

Escrito por Víctor Raiban